jueves, 3 de octubre de 2013

Fiesta de vatios sin impedancia (I)

Grande es la confusión que existe en cuanto a amplificadores, cómo funcionan, qué bafles le puedo conectar, etc. Después de ver muchas entradas en grupos de Facebook, donde bajistas principiantes se dejan aconsejar por expertos todavía más principiantes, surgió este post. Allí encontré no pocos alquimistas que mezclan en el mismo caldero frecuencias, potencia, impedancia y pasos de baile. ¿Qué esperabas? Saltarse las clases de Física a los quince años tiene su precio.

Si te da por la alquimia, lo único que consigues al mezclar la impedancia con la potencia es la impotencia. Si añades frecuencias a la ecuación obtienes la evanescencia y, después, es lógico que todo te de vueltas, puesto que has abandonado este mundo en pos de una nueva dimensión. Tú crees que puedes regresar, pero, ¿puedes? Esa es la cuestión, la misma de la que hablaba Hamlet, por cierto.

Ya hablamos de potencia en artículos anteriores de este mismo blog. Ante todo, recomiendo leer el manual de todo aparato que pretendamos comprar, alquilar, conectar o utilizar. Concretamente, la parte denominada "Especificaciones" ("Specs", en inglés). Allí viene la información técnica que necesitamos, o sea, los datos, para utilizar convenientemente el equipo. Además hay que saber interpretarlas, y a eso vamos.

Algunos errores comunes:
  • "Tengo un bafle de 200 vatios...".
No. Lo que tienes es un bafle que, como máximo, soporta 200 vatios. El bafle, de por sí, no genera potencia alguna, sino que soporta la que le envía el cabezal que le conectes. Eso sí, tiene un límite en cuanto a carga, y ese el máximo que recomienda el fabricante no sobrepasar.
  • "El rango de frecuencias del bafle para el bajo debe ser de...".
El bajo genera un amplísimo rango de frecuencias, las cuáles no hay bafle que las pueda reflejar en su totalidad. Ni falta que hace. Llevamos más de sesenta años escuchando bajos excelentes.




Otra cosa que marea mucho es cómo funcionan la potencia y la impedancia combinadas. Podríamos decir que la potencia y la impedancia van en sentido inverso, puesto que, a mayor número de vatios, mayor potencia, y a mayor impedancia, menor potencia. Por ejemplo:
  • Potencia del cabezal: 400 w @ 4 ohm. Impedancia del bafle: 4 ohm. Resultado: potencia de 400 vatios.
  • Potencia del cabezal: 400 w @ 4 ohm. Impedancia del bafle: 8 ohm. Resultado: potencia de 200 vatios (aproximadamente).
  • Potencia del cabezal: 400 w @ 4 ohm. Impedancia del bafle: 2 ohm: Resultado: potencia de 800 vatios... y posible daño al equipo.
  • La impedancia que da el fabricante, en este caso 4 ohm, puede excederse (8, 16, etc), pero no recortarse (menos de 4 ohm). Debe tomarse como el mínimo.

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